English Français Italiano Espanol
Left cap
Right cap
Content top cap

Albania: la sangre de los mártires es la advertencia para el futuro

Correo electrónico Imprimir PDF

18/09/2014

massafraREFLEXIONES - “Espero que el tiempo y la próxima visita en Albania de su Santidad favorezca aún más el trabajo ya iniciado desde hace años; pero también que pueda ser un ejemplo de fraternidad y apertura sin límites para otros pueblos que hoy, desgraciadamente, sufren la persecución religiosa; recordando que quien mata en nombre de la fe en realidad está siendo empujado por un espírituo criminal y terrorista, pero no por el Espíritu de Dios”. Es esto, a falta de pocos días de la visita de Francisco, el deseo del franciscano monseñor Angelo Massafra, arzobispo metropolita de Scutari-Pult y presidente de la Conferencia episcopal albanesa. 

Usted es un miembro respetable del Consejo interreligioso en un país donde conviven en un gobierno de unidad nacional islamistas, ortodoxos y católicos. ¿Cuál es el secreto?

Ningún secreto caracteriza la convivencia de las distintas creencias en Albania: un solo pueblo, el sufrimiento común durante de tantos años de regimen y la voluntad de no caer en formas antiguas de represión y deshumanización que han visto al pueblo albanés “dividido” religiosamente desde el 1.500. Lo que el comunismo ha dejado es solo el recuerdo de una pertenecia religiosa que, poco a poco, se ha ido recuperando. El camino de formación religiosa es largo, pero existen ejemplos muy bonitos de reapropiación de la fe y de formación en esta misma, tanto por parte cristiana como por parte islámica. Ha habido momentos en los que se temía que algunos grupos se aprovecharan de  momentos de crisis social para transformarlos en una guerra religiosa. La unión entre los representantes de las distintas creencias ha evitado este peligro. Hoy vivimos con cordialidad y respeto recíproco, valorizando lo que nos une en lugar de lo que nos divide. Las fiestas de cada uno son una ocasión para fortalecer las relaciones entre las distintas partes. Sin duda el Consejo interreligioso podría y debería hacer todavía más, no tanto desde el punto de vista religioso sino social. 

El Papa, como ha subrayado en el viaje de vuelta desde Corea, irá a Albania para dar fuerza a un país que ha sufrido mucho con el ateísmo...

Con la caída de las barreras impuestas por el comunismo, el panorama que se presentaba a quien ponía un pie en Albania era el de un desastre total. La dignidad de esta gente había sido visiblemente pisoteada, hasta tal punto que había desaparecido la confianza en las relaciones humanas. Hemos encontrado iglesias destruidas o transformadas en salas de juego, sala de cultura o polideportivos, como la Catedral de Scutari. También hemos encontrado unos 30 sacerdotes, entre diocesanos, franciscanos y jesuitas, supervivientes al comunismo, muchos de los cuales han sufrido la carcel y las torturas de distinto tipo, e incluso algunas monjas supervivientes al regimen.

Y hoy, ¿cuál es la situación?

A casi un cuarto de siglo de distancia, podemos decir que hemos avanzado mucho, sobre todo gracias a la voluntad de redención de este pueblo orgulloso y siempre sumiso, pero gracias también a las ayudas. El camino que queda parece ahora mucho más largo: todavía quedan distintas plagas que hay combatir, la primera de todas la emigración y la fuga de las mejores energías de este joven país. Después, la producción y el tráfico de droga, la corrupción; hasta problemas de naturaleza más política que tienen que ver con el desarrollo social y económico del país.

Como presidente de la Conferencia episcopal sigue la causa de los mártires albaneses, ¿hay alguna figura que le gustaría destacar?

Nuestros 'mártires' son hoy día el modelo más fuerte del que disponemos para estimular todavía más al pueblo albanés a no renegar de los propios orígenes, cambiándolos por una cultura dominante que tiende a ahogar las prerrogativas de los pueblos individuales con la indiferencia. Ellos tienen la capacidad de restablecer Albania haciendo hincapié en el lado positivo de una historia, que si bien es triste, no puede ser anulada, pero que se convierte en una advertencia para el futuro. La figura que querría contar es la de la única mujer que aparece en la lista de los 'mártires': la Sierva de Dios Maria Tuci.

Quería convertirse en hermana Stimmatina, pero el comunismo hizo cerrar el convento...

En la carcel de Scutari fue sometida a las torturas más horribles después de rechazar concederse a un coronel del regimen. Hospitalizada, murió allí el 24 de octubre de 1950, libre y con el Rosario entre las manos. La recuerdo porque, además del amor por su pueblo, es recordada como nueva Agnese por el perdón a los perseguidores y por el deseo de reconciliación entre las víctimas y los verdugos en aquella época triste y oscura que fue el comunismo para Albania.             

Fuente: Vatican Insider, 29/08/2014

AddThis Social Bookmark Button
 
Content bottom cap
Warning: session_write_close(): write failed: Disk quota exceeded (122) in /var/www/clients/client0/web62/web/es/libraries/joomla/session/session.php on line 529 Warning: session_write_close(): Failed to write session data (files). Please verify that the current setting of session.save_path is correct (/var/www/clients/client0/web62/tmp) in /var/www/clients/client0/web62/web/es/libraries/joomla/session/session.php on line 529