English Français Italiano Espanol
Left cap
Right cap
Content top cap

Sudán del Sur. Actualización de la Fraternidad de Juba

Correo electrónico Imprimir PDF

 15/01/2014

sudan2cOFMTESTIMONIOS - La fraternidad franciscana que se encuentra en Juba, Sudán del Sur nos ha enviado algunas reflexiones sobre la vida de la comunidad católica en las difíciles circunstancias actuales, junto con algunas informaciones sobre el trabajo que están realizando y la forma de trabajar en esta misión tan particular de la Orden.

A continuación algunos pensamientos sobre nuestra vida en Juba escritas en las últimas semanas, después de la reciente llegada de Fr. Mario a nuestra fraternidad. Ahora somos tres: Jesús, Maseo y Mario, este último llegó apenas el 9 de diciembre. Esto que escribimos es algo que concierne a la comunidad católica local a la que servimos aquí en Nyakuron West también llamada Santísima Trinidad. Esta fraternidad forma parte de la parroquia de la Catedral de Santa Teresa que se encuentra en la zona más céntrica de la ciudad de Juba. Desde febrero de 2013, Fr. Jesús y Fr. Maseo han trabajado fuertemente para establecer no sólo una vida fraterna regular en la comunidad, sino también para construir una estructura y la práctica de fe de la comunidad de la Santísima Trinidad y de sus cinco estaciones externas que se extienden por unos 75 kilómetros al sur-oeste de la ciudad de Juba hacia el ayuntamiento de Yei. Durante muchos años, estas comunidades periféricas no han tenido mucho contacto con el clero para la celebración de la Eucaristía dominical, pero ahora, Jesús y Maseo han establecido relaciones regulares durante el fin de semana junto con el ejercicio del ministerio para los católicos que tiene que ver con la iglesia principal de la Santísima Trinidad.

Actualmente tres vivimos en una casa que renta un hombre de Sudán del Sur, la casa está situada en la calle de la iglesia. La casa y sus muebles son sencillos y modestos para los estándares occidentales, y a pesar de que nuestra casa tiene características que no tienen otros muchos hogares de la gente del lugar, como por ejemplo una sólida barda de seguridad, no obstante, los acontecimientos de las últimas semanas nos han mostrado que en realidad ¡estas fortificaciones son inútiles!

El lunes, 16 de diciembre, nos despertamos con el ruido de los disparos que habían comenzado ya durante la noche por parte de algunos miembros de las fuerzas armadas de Sudán del Sur, leales al ex Vicepresidente, los cuales ha iniciado una verdadera rebelión o golpe de Estado contra el gobierno, con el objetivo de derrocar al Presidente. Afortunadamente Fr. Jesús, nuestro guardián, esa mañana había recibido una llamada telefónica en la que se nos advertía de no salir fuera y cancelar la misa de la mañana en la iglesia. Por lo cual oramos juntos en nuestra capilla como lo hacemos cada mañana y celebramos la Eucaristía entre nosotros – impulsados por un mayor sentido de urgencia y necesidad-. Cuando algunas balas impactaron el techo y la ventana de nuestra casa y el sonido de las armas de fuego comenzaron a acercarse cada vez más, no podíamos dejar de preguntarnos qué era realmente lo que estaba pasando y que tan fea se pondría la situación, sobre todo porque en esta fase, todas las noticias eran inciertas. Los siguientes dos días, permanecimos encerrados en la casa como todas las personas que han sido invitadas a quedarse en casa, y tratamos de recoger noticias por radio, o a través de llamadas telefónicas de otros religiosos o amigos. Afortunadamente, nos parecía tener suficiente agua, combustible y comida en la casa por lo menos para algunos días, pero no debió haber sido lo mismo para otras muchas personas que tienden a vivir al día. Lo más importante fue que el suministro de agua que teníamos en nuestro tanque era suficiente para salir adelante en la emergencia. Porque han de saber que el suministro de agua – es proveído por auto cisternas en todas las partes de Juba -, pero debido a la inseguridad de las carreteras, este suministro fue interrumpido. Afortunadamente, la suministración fue restaurada el miércoles y de esta manera pudimos llenar de nueva cuenta nuestro tanque.

En los días que siguieron, la vida en Juba parecía haber regresado a la normalidad con las personas que transitaban por las calles y el tráfico que circulaba de nuevo. Los tiroteos habían cesado y el gobierno parecía que había tomado el control de nuevo. Sin embargo, ahora se ha desarrollado un contraste entre la vida y el malestar en Juba que parecía más normal y la vida en algunos de los pueblos rurales, a donde se ha extendido el conflicto. Las noticias de estas áreas estaban empezando a sonar más y más sombrío, y el mundo estaba despertando rápidamente a la tragedia que se estaba desarrollando en Sudán del Sur y que potencialmente podría ser aún peor, como diversas organizaciones mundiales pusieron de relieve. La crisis en este País no ha cesado, con la posibilidad de más derramamiento de sangre, a menos que las partes detengan las hostilidades y negocien sus diferencias. El verdadero peligro ahora es que los líderes que están en conflicto ya no puedan ser capaces de controlar las fuerzas hostiles que se han desatado por algunas de las personas, sobre todo a causa de la larga historia de conflictos entre algunos de ellos. Hay que añadir que tal animosidad no involucra a todos los pueblos de Sudán del Sur y tal vez la esperanza radica en este hecho, en que la mayoría de las personas de este País quieren vivir en paz y construir su propia nación joven en un espíritu de coexistencia constructiva.

Nuestra joven fraternidad franciscana se siente como si fuera sólo una pequeña Entidad en un mar de incertidumbre y potencialidad. Nuestra vida en común se lleva a cabo de una manera muy normal, con la oración entre nosotros y con la gente del lugar, y es en esta vida de oración que, a veces, nos vemos obligados a aprender algo acerca de la pequeñez de lo que realmente somos, de que estamos permanentemente invitados a aprender que tenemos que confiar en la gracia y el poder de Dios para salvarnos. Con estos eventos que se han producido en esta época del año, la Navidad, el mensaje de la Encarnación ha adquirido un significado más profundo para nuestra comprensión. Antes del Adviento, habíamos orado por la venida del Salvador y de la Navidad, habíamos festejado el cumplimiento de las promesas con la venida del Emmanuel, el Dios con nosotros. En la situación actual aquí en Sudán del Sur, nos damos cuenta de lo mucho que todos necesitamos del Salvador para que cambie los corazones de aquellos que buscan satisfacer sus necesidades a través del uso de la fuerza. ¡Cuánta necesidad tenemos de un Dios que esté verdaderamente con su pueblo!, sobre todo con aquellos miles y miles de hombres y mujeres que han sido desplazados, o han visto asesinar a sus seres queridos, o ellos mismos están heridos, o se han visto obligados vivir en los refugios de las Naciones Unidas, porque tienen demasiado miedo de regresar a sus hogares. Como una pequeña fraternidad de hermanos, estamos limitados en lo que podemos hacer en la práctica, pero junto con nuestra Fraternidad en todo el mundo, podemos por lo menos orar por la paz y la resolución de los conflictos en Sudán del Sur en el espíritu de nuestro fundador Francisco. Y si algún medio práctico se abre para nosotros para contribuir a aliviar algunos de los miedos y preocupaciones de la gente, pedimos de tener la sabiduría y el discernimiento para saber qué hacer en ese momento. Ciertamente, estamos en grado de responder en una manera, que consiste en continuar con nuestro ministerio local con la mayor normalidad posible, porque mantener un sentido de continuidad es en sí mismo es un acto de solidaridad y un signo de la presencia constante del Señor. Esto lo hacemos en unión con otros muchos sacerdotes y religiosos locales de Sudán del Sur, algunos de los cuales han asistido y han sido testigos de significativos e importantes conflictos en el pasado. Para ellos y para todos los habitantes de esta tierra, les pedimos hermanos su apoyo con la oración constante.

Paz y Bien a todos.

Sus hermanos,
Jesús Aguirre Garza, ofm
Maseo Patrik Golha, ofm
Mario Debattista, ofm

Fuente: OFM

AddThis Social Bookmark Button
 
Content bottom cap
Warning: session_write_close(): write failed: Disk quota exceeded (122) in /var/www/clients/client0/web62/web/es/libraries/joomla/session/session.php on line 529 Warning: session_write_close(): Failed to write session data (files). Please verify that the current setting of session.save_path is correct (/var/www/clients/client0/web62/tmp) in /var/www/clients/client0/web62/web/es/libraries/joomla/session/session.php on line 529